El mundo cristiano celebra hoy la “Epifanía de los Reyes Magos” (Mateo 2, 1-12). Recuerdo con nostalgia cómo cuando era niño ansiaba la llegada de los reyes cargados de juguetes que había encargado en mi carta. Dejaba al pié del arbol de navidad la yerba y agua para los camellos y uno que otro paquete de cigarrillos para los reyes. Añoro aquellos años de inocencia e ingenuidad.
Este año, mi regalo de reyes vino adelantado. El domingo pasado tuve la dicha de conocer personalmente a Valerie y Guilaine Le Moustrue con quienes en compañía de Vilmaris Musali y los esposos e hijos de Valerie y Vilmaris compartimos un momento super agradable. Este encuentro fue mi regalo.
Hace casi un par de años era alérgico a las “redes sociales” de Internet hasta que mi amiga Carolina Guisande me convenció de abrir una cuenta en Facebook que poco a poco fui poblando con “amigos”. Carola, no sabes cuánto te agradezco!!!
A través de Facebook no solo he podido reencontrarme con decenas de antiguos amigos y ex condiscípulos de escuela y universidad, sino que he conocido cantidad de gente valiosa que si no fuese por esa vía hubiese sido imposible conocerlas. Vilmaris, Valerie y Guilaine son ejemplos claros de eso.
Nota: Valerie y Guilaine fueron las primeras artistas invitadas de este blog con una publicación llamada “Supongo” que les invito a leer.
Particularmente para mi el 2009 fue bueno, no me refiero a lo económico quees lo que muchos usan como parámetro para medir un buen o mal año, sino a todo lo que verdaderamente tiene valor: salud, familia, trabajo, amigos, pasatiempos, etc.
Pero este “post” no es un recuento de mí, es una reflexión dedicada a los que no tuvieron un buen año. A todos aquellos que quiero y que quisieran hoy borrar para siempre de sus vidas el año transcurrido.
Aunque ya he dicho en mi publicación anterior titulada “New year’s eve” que no creo en que cada fin de año debamos trazarnos metas, si creo en la revisión de lo que nos falló. Los primeros días de enero cuando ya ha pasado la parafernalia navideña y justo antes de arrancar la faena diaria, es tiempo propicio para pasar balance a nuestros errores y corregir el rumbo, ajustar la marcha, soltar lastre para viajar más ligeros. Es simplemente tiempo de renacer.
La fotografía* que acompaña este post me hizo reflexionar sobre esto. Es un árbol que una vez fue frondoso, gigante si se quiere, el cuál hoy casi muerto a sus costados y en si mismo renace la vida.
Que nuestros errores cometidos en este año recién pasado sirvan de aprendizaje y paraafianzar nuestra fe y no para lamentarnos. Vamos a renacer cada día, con la frente en alto, muy en alto.
*Fotografía tomada en la provincia Monte Plata cerca del Parque Nacional Los Haitíses
Concluye casi sin fanfarrias la primera década del milenio. Apenas recordamos aquella parafernalia tecnológica llamada el Y2K diez años atrás. Nos pintaron que se caerían todos los sistemas bancarios, que tendríamos un derrumbe informático, que nos quedaríamos sin Internet, etc. etc.
Recuerdo vagamente aquel memorable discurso de Clinton dando la bienvenida al nuevo milenio. Qué milenio!!, otra década perdida en muchos sentidos especialmente para el “big brother” del norte con sus derrumbes financieros que arrastraron las bolsas de valores del mundo como la caída de un castillo de naipes.
Otra vez arrancamos una hoja del calendario del tiempo que transcurre implacable haciéndonos cada día más viejos.
El 2009 llegó con la euforia colectiva de que los gringos finalmente iban a juramentar un presidente negro (o afro-americano como ellos prefieren llamarlo en un estúpido disfraz de un racismo sin sentido).
El 2009 nos llevó un ícono de nuestra cultura negra, se llevó a Linda: “el Guloya Mayor”. Se llevó a Michael Jackson a pesar de que vivía en "Wonderland", a Ricardo Montalbán con todo y la “Isla de la Fantasía”, a David Carradine con una legión de “pequeños saltamontes”, a Mercedes Sosa con su “duerme, negrito”, y nos llevó al mismísimo “Terror”, nuestro prolífico Luis Díaz.
Muchos de los que cruzaremos el umbral de la media noche de hoy nos engañamos cada año haciendo una lista de “metas” que usualmente no llegan ni a los carnavales de febrero sin que se nos olviden. Los seres humanos somos así, vivimos con la esperanza del cambio, de nuevos aires, de nuevos tiempos, de nuevas bienaventuranzas.
Creo que una meta sensata es hacer algo parecido a lo que hacen en “Alcohólicos Anónimos” cuando se meten en la cabeza un credo que más o menos dice: “por lo menos hoy no beberé”. Hagamos de cada día “EL DIA”.Preocupémonos por vivir cada veinticuatro horas cuidando de nosotros, de los nuestros y de nuestro entorno. Cuidemos el planeta como si fuese nuestra propia casa, al fin y al cabo lo es.
Que tengas un feliz fin de año, sin excesos, sin derroches y sin contratiempos. Que sea cual sea tu creencia religiosa des gracias por ti y por los que te rodean. No te preocupes hoy por las metas, simplemente vive!
La fotografía que acompaña esta publicación es de un amanecer de diciembre en un cañaveral cerca de la provincia Barahona.
Con esta fotografía que bauticé “Walking Closet del Batey” quise transmitir un mensaje que fue interpretado perfectamente con un texto que me dejó en mi galería de Flickr el excelente fotógrafo de naturaleza y amigo José M. Pantaleón alias “Cimarrón Mayor Panta”.
Quiero pedirles a ustedes mis lector@s que se regalen cinco minutos de su tiempo antes de las festividades de fin de año y lean esta preciosa reflexión de “Panta”.
Que tengan un feliz fin de año y que este 2010 les traiga muchas bendiciones paratod@s.
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“Una imagen fantástica y que mueve a la reflexión en estos días de navidad, compartir, despilfarres, haberes y teneres.
Luego de ver esta imagen lo menos que puedo hacer es organizar el mío, dar lo que no uso y decir..... Cuantas mierdas y trapos sin uso tenemos en nuestros “walking closets”. También podemos reflexionar y decir.....cuanto tenemos y aun así seguimos comprando. O simplemente decir: tanto espacio y tan poca ropa y en el mío, tanta ropa y tan poco espacio.
Es una foto maravillosa y que nos da una gran lección. La tomare como el mejor mensaje de navidad que he visto en mucho tiempo. Me encantaría ver las lagrimas de muchas adolescentes vanidosas perseguidoras de marcas, si pudiésemos cambiar lo que hay en sus closets por este manojo de humildad y pobreza .Jajajaja como me reiría si un día despertaran y se encontraran con este panorama y uno diciéndole: “este es tu nuevo closet”.
Muchos olvidamos que el niño Jesús nació en un humilde pesebre cimarrón, rodeados de hierbas, animales y cubierto por humildes lienzos.
Esto es una galleta sin manos lo que nos ha dado y un despertar a la realidad.
Mientras muchos de nosotros "sudamos" para encontrar una camisa perdida entre varias docenas apretujadas y donde ya no caben más, la dueña de este “closet” solo tiene que extender una mano. No hay dudas, me sobran perchas y vestimentas mientras a millones de seres humanos les hacen falta.
Vivimos nerviosos cerrando las puertas y asegurando nuestras casas por todos los haberes, trapos y teneres que tenemos y nunca hemos entendido que donde no hay nada, todo está seguro y que el hombre más feliz no tenía camisas. Muchos perdemos el rumbo buscando la felicidad en finos trapos de marcas y nos convertimos en compradores compulsivos, no sabiendo que no se crece de esta manera. Entonces recuerdo a Facundo cuando dice: “no crezca mi niño, no crezca jamás, que los grandes al mundo le hacen mucho mal”. “Yo deseo poco y lo poco que deseo quiero que sea poco”, decía San Francisco de Asís.
Miles de adolescentes lloran o son capaces de vender su cuerpo y su dignidad por un moderno celular o un pantalón "Gasoil-Diesel" como lo he presenciado yo. Para echarle más vainas a los pobres y establecer mas diferencias humanas, ahora también hay que tener caballitos y barquitos en nuestras camisas. Vestimos de marcas por fuera y estamos desnudos de valores por dentro. Y mejor me callo, cierro esta vaina y me dirijo a mi closet a sacar tantas cosas que tengo, que no uso y que no necesito.
Un último consejo: Pongámonos todo lo que tenemos, disfrutemos las costosas joyas que poseemos y que siempre están guardadas por miedo a perder un brazo, comámonos el dinero... porque de aquí, el día que partimos nadie logra sacar ni llevarse nada.
Ojala aprendiéramos a vivir con menos, cultivar nuestro interior, viajar más livianos sobre ese cascaron de nuez que menciona Sabina, “porque a los vanidosos, hasta el día que se visten de harapos, pretendiendo ser humildes se les reconoce”.
Me tomo esta imagen como el mejor mensaje navideño, como un llamado al despertar de nuestra realidad cotidiana y mundial. Es una imagen para reflexionar y que nos pone a pensar profundamente, aunque mucho no tienen "sesos" ni tiempo para esto. Esta imagen les haría muy bien y podría bien cambiar o por lo menos hacer pensar a los hijos de "Papi y Mami" que esto es el closet de un ser humano. A lo mejor tocas sus vanidosos corazones y hacen una limpieza de sus atiborrados "walking closets".
Te felicito de corazón por publicar esta imagen. Muchos fotógrafos queremos esconder la “ropa sucia" y no mostrar la cruda realidad que tenemos delante de nuestro obturador.
Aprovecho la ocasión para darte un fuerte abrazo y desearte todo lo mejor junto a los tuyos. Que el nuevo año venga cargado de salud, crecimiento humano, prosperidad en todos los sentidos y mas justicia y equidad para toda la humanidad.