sábado, 16 de febrero de 2013

Pérdida


"Con un nudo en la garganta y sin titubeos decidí entrar aquella pequeña habitación lúgubre, olorienta a medicamentos y brebajes, de nefasta apariencia por la poca luz y por ese ambiente cargado de muerte. Tirado en aquel camastro yacía su cuerpo hecho huesos."

Habían pasado 19 años desde aquel último encuentro. De pronto, mirándola hecha tiras recordé los besos que nos dimos aquella tarde lluviosa de octubre, revolcados como dos locos, fumados de la mejor yerba que se compraba en el barrio, enlodados hasta los tuétanos y llenos de marcas de mordidas de tanto amarnos

Recordé su perfume barato, su pelo desaliñado, su risa estridente, su piel tostada, sus uñas larguísimas con su "french" de florecitas amarillas, sus tangas negras y sus tetas al aire cada vez que íbamos a la playa.

Recordé la brisa revoloteándonos todo, la música alta, los tenis sucios.

Recordé su lengua, el brillo de sus pupilas incandescentes. Su cintura estrecha, sus brazos largos, sus piernas llenas de moretones de tantos tropiezos de tanto andar.
Y su vientre plano como una tabla y llena de vellos como una hiena.
Me acerqué y al oído le dije "Vida!", me miró sin verme, sonrió sin sonrisa, respiró profundo, musitó mi nombre sin articular palabra. Derramó una lágrima por su mejilla izquierda y comprendí sin prisa que su vida se iba.

Señaló aquel cofre sobre la coqueta. Me acerqué deprisa, lo abrí sin mirarlo, en el interior estaba nuestra foto, la de aquella tarde, la de las mordidas, la de los revuelcos, la de aquella yerba la mejor del barrio, la de aquella lluvia que nos enlodaba. Me voltié hacie ella pero estaba muerta, con su misma risa, ochenta libras menos.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Nostalgia II


Hoy la nostalgia me traiciona
Hoy esa musa vagabunda entra en mi y me socava
Hoy no hay colores en el cielo
Hoy el grayumbo tiene flores
Hoy ese nombre suena sordo
Y tu risa me persigue cual fantasma
Que se aleja de mi espacio como brisa.

Santo Domingo, 6-feb-2013

Musa


Entró en mi sueños y se sentó a mi lado,
Con furia loca se metió en mi cama
Encendió las luces, trastocó mi vida

Con sus ojos claros se metió en los míos
Ahuyentó el silencio, acarició mi espalda,
Bailó tres flamencos...

Con su boca ardiente mordió mis deseos
Aspiró mi lengua, Se fumó mi aliento
Amarró mis manos, no pude tocarla.

Me escribió una carta
Salió de mis sueños,
Me dejó desnudo,
Desperté llorando.

Cada día que pasa  me acuesto temprano,
soñando que sueño.
Me amarro las manos para no tocarla.....pero no se asoma.

viernes, 18 de enero de 2013

"Desvarío"



Compañías ajenas, sueños permitidos
gaveta de recuerdos, tardes que terminan,
nubes que destilan besos sin hechizo,
caricias fingidas,
luces que deslumbran  presunción de ausencia,
manos que se queman, viajes sin destino,
ojos  que nos miran,
palabras que sobran....
sencillez del alma, frases sin sentido.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La noche larga de los ladrones

La quema de grandes cantidades de incienso de burundanga había comenzado como lo habían planificado puntualmente al cruzar la media noche, toda la ciudad había quedado profundamente dormida por el efecto de aquella droga primitiva y una legión de ladrones cubiertos con mascaras antigás penetraron en cada una de las viviendas, negocios, empresas privadas e instituciones públicas.

Cargaban todo lo que encontraban a su paso. Se llevaron los carros, las yipetas, los camiones y las camionetas.

Cargaron los electrodomésticos, la comida, los juguetes, las computadoras, las joyas y todo el dinero.

Se llevaron las luminarias de la calle y las tapas de las alcantarillas. Desmontaron por completo la factoría y solo dejaron la chimenea porque era de concreto y no les servía para nada. Se llevaron los cables que sostenían el puente colgante que cruzaba el rio, los postes del tendido eléctrico, los semáforos, los hidrantes, los rieles del tren, los vagones del metro, los cuadros de los museos, las osamentas indígenas y los tesoros de la catedral.

Profanaron la tumba del Almirante, se llevaron el carro que había usado el Papa, la estatua del Libertador y los tesoros rescatados del Conde de Tolosa y del Nuestra Señora de Guadalupe.

Cargaron con todo el dinero de los bancos, con las cámaras de televisión, con los videos del Generalísimo, con los videos de la revolución y con las grabaciones que tenían la voz del patriota con sus arengas en contra de los yanquis.

Entraban en los restaurantes y vaciaban las bodegas, penetraron en los cuarteles y cargaron con las armas y las municiones, se llevaron los tanques de guerra, los barcos que estaban en el muelle, la carga de maíz que acababa de llegar y los lingotes de oro de la mina extranjera.

Rompieron la puerta del Panteón Nacional y despojaron a cada cadáver de sus prendas y de sus dientes de oro y arrancaron de cuajo las cruces de plata de cada ataúd y antes de irse desmontaron el gigantesco candelabro de bronce y lo arrastraron tirado por caballo por la calle de Las Damas.

Cuando se retiraban al despuntar el alba, se dieron cuenta que quedaban unas nubes cercanas al sol y se devolvieron a recogerlas. Aquella mañana, los relojes despertadores no sonaron, los ladrones también se habían robado el tiempo y todos los habitantes de la ciudad quedaron muertos de asfixia tendidos en su cama porque también les habían llevado el aire.

Con afecto para mi amigo Thimo Pimentel

sábado, 1 de diciembre de 2012

Fragmento de historias inconclusas - I

Le habían quemado las pestañas mientras dormía, el fuerte olor a alcanfor disuelto en lejía inundaba la humeda habitación de Magalys. Su nombre real era tan confuso como los días que precedieron a su nacimiento aquella extraña noche de la conjunción de los planetas.


En su cabeza daban vueltas las imágenes de aquel oscuro pasillo en la vieja casona...

En la televisión encendida a lo lejos, el murmullo del presidente en su discurso diario de buenas noches hacía alusión al cometa que se vería desde las tierras del sur. La tragedia apenas comenzaba........