martes, 29 de mayo de 2012
'Never neverland''
"Empiezo a creer que nuestro lugar ideal es Nunca Jamás. Te cuento que ya tengo el mapa, y sé cómo llegar, debemos girar en la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer. Habrá que mantenerse despierto durante toda una madrugada, pero eso no será una pesadez, lo sabes muy bien y yo lo sé de más. Si te llevo conmigo Campanita tendrá celos de ti hasta que te conozca y logre convencerse de que eres un hada, igual que ella, pero más dulce todavía.
La felicidad no será más una "Utopía", de hecho, podemos visitar ese país que también nos quedará a la vuelta; la diversión nos espera en "Wonderland" y con tu sonrisa los niños perdidos no se sentirán más así. Te prometo que el Capitán Garfio desde que te vea volverá a ser sensible y puede que hasta recupere un toque de humor infantil.
A los piratas temibles y a los indios salvajes los llevaremos a vivir a "Narnia" hasta que aprendamos a usar espadas, esas que luego nos permitan jugar hasta agotarnos de ilusión. Por fin podremos ver todos los colores en su máxima tonalidad; la risa en su más sincera expresión y los besos de 'buenas noches' más tiernos. Yo te daré los abrazos más delicados y los besos más... más... más... ¡Shhh! Cuando duerman los niños perdidos volveré a dibujarte el mapa de ésta isla por si un día te pierdes sepas cómo regresar. Pero si no quieres venir, ya te enterarás porqué los polvos mágicos son tan necesarios cuando nos estamos haciendo
mayores... Son para no olvidarnos de la niñez, la libertad y la fantasía"
Valerie y Guilaine Le Moustre
miércoles, 23 de mayo de 2012
Los últimos días de Martha - Episodio II
lunes, 2 de abril de 2012
Los últimos días de Martha - Episodio I
Aquella noche sintió que se le quemaba el pelo, un sabor a ciruelas le llenaba la boca, un perfume de lirios respiraba muy hondo y una voz en gaélico le susurraba al oído.
Sabía perfectamente como terminaría su vida, una pitonisa se lo había profetizado cuando apenas tenía siete años aquel 18 de septiembre cuando su bisabuela la llevó a escondidas a "ensalmarle la culebrilla" antes que le diera la vuelta por la cintura.
Sabía que soñaba pero todo lo veía tan claro que no quería que llegase la hora de despertar.
Entre sueños, sintió quemándole la piel el cuerpo de Manuel,
como de costumbre había llegado borracho del billar,
como de costumbre con el olor a grasa de la cocina,
como de costumbre buscándo su sexo a tientas.... como de costumbre.
Como de costumbre aquella madrugada fumó un cigarro bajo el mosquitero, orinó de pies, apagó la tele, encendió la estufa y coló café.
Se miró al espejo, peinó su pelo chamuscado, sintió la brisa con olor a muerte, miró su cara y se percató que sus pestañas habían desaparecido por completo...y como si fuese ayer recordó a la bruja
....el final estaba cerca.
By Pachy Banks

Algunos, que por cuestiones sociales le damos un intento más a la dignidad y cuándo de nuevo se quedan vacías las gavetas del alma damos la espalda. Siempre sostenidos de la maldita fé que quiere dejar la puerta abierta.
Ya no queda más agua para esta sed, ya no queda más tiempo …. Este pedazo de firmamento, este piso frío, estos cántaros –ávidos y secos- son mi realidad, mi universo, mi pesadilla.
Mi garganta se llena de arena, mi corazón de papeles doblados, recuerdos ajenos y basura… mi hastío robustece y es flemático, paciente.
Siempre somos diligentemente incondicionales con quienes NO nos necesitan. Soy un plan B si acaso estoy en dicha; soy una opción lejana, un tapón, un recurso de emergencia, un jodido sacrificio.
Soy una sombra, un ‘nisiquiera’, un dolor sin nombre, apellido, título o importancia.
La espera se hace eterna.
Publicado por Patricia Banks
Piel Adentro

"Piel adentro" yo siento un incendio
que enciende las ganas de verte de nuevo;
Y en mis venas ya no corre sangre
sino la cicuta que yo he preparado;
Y mis pulmones ya no inhalan aire
sino aquel aroma perdido en el viento.
Y la boca me sabe a avellanas,
A orėgano y salvia.
Y tu boca la sueño despierto,
Y tu risa la escucho durmiendo,
Y tu piel yo la toco sin tiempo,
Y tus ojos me ven por momentos.
Tengo
Tengo una pena en el alma que lleva tu nombre,
Tengo un vacío en mi cama que tiene tu forma
Tengo de gotas de sangre una cántara grande
Y de mis lágrimas llenas mi espíritu errante.
Tengo la musa rebelde dictándome vainas
Y el cerebro tan "boto" como machete de alcaide.
Tengo los ojos muy ciegos nublados con cera,
Tengo el cafe en la mesa esperando por ti,
Y una amargura profunda en el centro del pecho.
Siento nostalgia, tristeza, rabia y coraje por dentro,
Siento la espera infinita de un alma en pena
Y la desdicha del muerto llorado en su tumba.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Ausencias II

... un capullo sin oruga,
… un cine sin "cocaleca",
… un inmigrante sin patria,
… una mirada sin rostro,
… barco sin capitán,
… un sacerdote sin parroquia,
... una princesa sin corte,
... una prostituta sin clientes,
… una novia sin anillo,
... una lluvia que no moja,
… un verbo sin pasado,
… una copa con tus labios,
… una cama con tu ausencia.
martes, 27 de marzo de 2012
Ausencias
lunes, 19 de septiembre de 2011
Sepelio

Ella estaba a mi lado, con el cigarro humeante, y con la mirada lejos..... y afuera el ruido de risotadas sordas, y caricias ásperas, de mujeres malas, de faldas largas, y de tacones sucios, y de blusas de furcia, y de tirantes rojos, y de pelos rubios, y de ojos azules, y de aliento a vino y a ron de caña.
Y en mi cabeza el zumbido enorme de la bala dentro, que me recordaba que estaba muerto, bien muerto!
jueves, 1 de septiembre de 2011
Presentimiento
Marielle se levantó sonánbula por novena noche consecutiva desde la trágica muerte de Benjamin. Cada madrugada hacía el mismo recorrido durmiendo con los ojos bien abiertos. Los somnolientos dependientes de la farmacia de la esquina no podían creer lo que habían visto.
Descalza, vestida solo con aquellos largos pantalones de pijama que parecían de samurai y con una temperatura que rozaba los 16 grados centígrados, Marielle recorría siete bloques hasta la 88 calle entre la tercera y la cuarta avenida donde una vez estuvo el antigüo cementerio judío de Manhattan. Exclamaba un grito ensordecedor y volvía sobre sus pasos sin inmutarse por los frenazos de los taxis que trataban de no atropellarla.
Al despertar lloraba desconsolada recordando aquella mañana de septiembre cuando le pidió de una y mil formas que no fuera a la zona cero. Ese día tenía un presentimiento extraño, había soñado con aviones, con torres desmoronándose, con bomberos corriendo despavoridos, con gente saltando por las ventanas.
A las 9:03am sintió un vuelco en el corazón, dos segundos antes el asensor que transportaba a Benjamin se abría en el piso 79 de la torre sur de World Trade Center, apenas pudo ver el avión entrando por la ventana antes de morir con el impacto.
Fotografía de Victoria Thomen Ginebra


