lunes, 9 de julio de 2012

Entró la noche

Entró la noche y mencionó tu nombre
y tras las huellas de ella sentí tu presencia.

Entró la noche y le siguió el fantasma,
de los días grises, de las flores secas,
del velero errante, de aquella alma ajena.

Entro la noche y la sentí vacía,
con sonidos sordos,
sin la luna llena,
ausente de estrellas,
con olor a hortensias...

Entró la noche y la miré de frente
preguntó por ella....
cantó como un ángel,
escribió poesías, recitó tus versos,
me robó la musa,
garabateó tu rostro,
cinceló las piedras que tenía guardadas.

Entró la noche y rasgó las sábanas,
revoloteó la casa,
incendió el cuaderno donde te escribía,
rompió los cristales, dobló las campanas,
caminó de prisa,
revisó mis cuentas, destruyó el rosario.

Entró la noche y me robó el aliento, se rió de mi cara,
y me espetó sonriendo...
..... que antes del amanecer te seguiría queriendo.

jueves, 28 de junio de 2012

Elegía al Poema XX


En noches como ésta voy errante,
el azul de tus pupilas me sostienen,
la esperanza de volver es mi consuelo
las curvas de tus carnes son mi aliento
la suavidad de tu boca mi alimento.

En noches como ésta yo te extraño
el alcohol de este momento me maltrata
y mis lamentos los escucho como un témpano,
que me quema con el frío del invierno.

En noches como ésta grito al mundo
que te adoro cuál rincón del universo
que se esconde tras la luna de septiembre,
que me habla entre las piedras,
que se siembra en mi cerebro
ordeñando las uvas de Trivento.

En noches como ésta tus entrañas
las extraño como al viento en el verano,
como el cura que recuerda sus pecados,
como el siervo que es ajeno a su destino.

En noches como ésta me deslumbra,
la luz de tu mejilla sonrojada,
la risa nerviosa de tu boca,
cuando lejos de tu cuerpo tu presientes
mis ganas infinitas de tenerte.

lunes, 25 de junio de 2012

En noches como esta


En noches como esta extraño tu presencia,
En noches como esta tu insomnio me hace falta,
las sabanas revueltas,
los sueños inconclusos,
los viajes sin destino.

En noches como esta ando en pena por mi culpa.

En noches como esta desando tus pasillos,
extaño tus almohadas,
el ruido de la tele,
la música que te gusta.

En noches como esta me muero lentamente,
expío mis pecados,
me duelen tus ausencias.

En noches como esta mis ojos estan sordos,
mi pasos van sin rumbo,
tu nombre es mi lenguaje,
mi alma está partida.

En noches como esta tus ojos me iluminan,
tu cuerpo me es prohibido,
tu voz la escucho cerca,
tu olor está en el aire.

En noches como esta tus manos quiero cerca,
tu boca es mi anhelo,
tu pelo se me enreda desde adentro....
tus dedos dejan huellas.

En noches como esta..... En noches como esta!

viernes, 15 de junio de 2012

Poema erótico I

Encendí las velas con olor a mares
Desnudé su cuerpo
Recorrí su espalda
Me entregué a sus pechos
Musité a su oído
Me enrosqué a su cuello como una boa
Caminé su boca
Me enredé en su pelo
Me bebí su aliento
Acaricié su vientre
Me maté las ganas.

Desperté sin sueño y entendí su ausencia

lunes, 11 de junio de 2012

Quiero verte


Fuiste musa, eras viento

Eras bella como un lienzo

Es tu música, la que hoy siento en mis adentros.

Era esclavo de tus cuentos

Quiero verte, Pal carajo! Ni lo intento.

lunes, 4 de junio de 2012

In Memoriam Crucita Yin

Le puse tu nombre a mi yola, mardita
Depué que tu me dejate, mardita
Te fuiste de noche con otro, mardita
El dia que yo te eperaba, mardita
Me soltate en banda, mardita

Si no vuerve pronto mardita
Te juro que hundo la yola... mardita!

martes, 29 de mayo de 2012

'Never neverland''

Motika... Esta nota es tu regalo de cumpleaños. Recuerda que... "Siempre volvemos a Nunca Jamás..."
 
"Empiezo a creer que nuestro lugar ideal es Nunca Jamás. Te cuento que ya tengo el mapa, y sé cómo llegar, debemos girar en la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer. Habrá que mantenerse despierto durante toda una madrugada, pero eso no será una pesadez, lo sabes muy bien y yo lo sé de más. Si te llevo conmigo Campanita tendrá celos de ti hasta que te conozca y logre convencerse de que eres un hada, igual que ella, pero más dulce todavía.

La felicidad no será más una "Utopía", de hecho, podemos visitar ese país que también nos quedará a la vuelta; la diversión nos espera en "Wonderland" y con tu sonrisa los niños perdidos no se sentirán más así. Te prometo que el Capitán Garfio desde que te vea volverá a ser sensible y puede que hasta recupere un toque de humor infantil.

A los piratas temibles y a los indios salvajes los llevaremos a vivir a "Narnia" hasta que aprendamos a usar espadas, esas que luego nos permitan jugar hasta agotarnos de ilusión. Por fin podremos ver todos los colores en su máxima tonalidad; la risa en su más sincera expresión y los besos de 'buenas noches' más tiernos. Yo te daré los abrazos más delicados y los besos más... más... más... ¡Shhh! Cuando duerman los niños perdidos volveré a dibujarte el mapa de ésta isla por si un día te pierdes sepas cómo regresar. Pero si no quieres venir, ya te enterarás porqué los polvos mágicos son tan necesarios cuando nos estamos haciendo
mayores... Son para no olvidarnos de la niñez, la libertad y la fantasía"

Valerie y Guilaine Le Moustre

miércoles, 23 de mayo de 2012

Los últimos días de Martha - Episodio II

Tenía los labios cuarteados y los dientes tan amarillos que parecían el reflejo de un atardecer de cuaresma. El abuso del cigarrillo le habían opacado el pelo, enrojecido las pupilas y en las yemas de sus dedos los surcos de sus huellas dactilares parecían una mala copia del laberinto del Fauno.

No solo el terrible vicio de fumar había hecho estragos en el otrora lozano rostro de Martha. La pobreza, la falta de sueño, la "culebrilla" que le cortaba en dos la piel cada verano y los polvos sin sentido de Manuel cada madrugada que laceraban su sexo la habían convertido en un desecho humano.

 La mañana que amaneció sin pestañas y con el pelo chamuscado saboreaba el café de una forma inusual, recordaba las estridentes risotadas con Arancha, recordaba aquella sucia cartulina rosa donde ambas orinaron como locas cómplices de travesuras sin fin apenas con cinco años.

El viento del este que venía cargado de olor a muerte desde el matadero de chivos de los Abreu, le recordaba sus cabalgatas vespertinas de adolescente por los bateyes de La Romana acompañada de "Tio Andrés".

Había escuchado tantas veces la historia de Arancha de la semana que ambas nacieron que ya no sabía si la había inventado ella misma. El mismo mes de mayo, la misma clínica, el mismo médico que había asistido a las dos madres, una que había parido con dolor, la otra que por la posición fetal de la niña había tenido que ser intervenida con una cesárea de emergencia.

Había escuchado tantas veces la historia de aquella niñita de color que su propia madre reclamaba sin siquiera conocerla que a veces despreciaba su propio color de piel.
Había escuchado tantas y tantas veces el nombre de Arancha en el colegio que antes de que coincidieran en el mismo curso ya la odiaba y la amaba.

Había escuchado tantas veces los rezos del rosario de aquel novenario inconcluso que los recitaba sin pensarlo alzando su propia voz como si fuera una de las "lloronas" contratada por su tía Milagros en el velatorio de Midalma.

De  pronto, mientras inhalaba aquel humo de cigarrillo negro recordaba el día que comenzó a orinar de pies, y recordó la pitonisa, y de nuevo cayó en cuenta que el final estaba cerca. Y apagó el cigarrillo y rezó en silencio el Padre Nuestro como lo rezan los condenados a la horca. Y en sueños despierta escucho a la bruja, y comenzó a escribir.

lunes, 2 de abril de 2012

Los últimos días de Martha - Episodio I

Aquella noche sintió que se le quemaba el pelo, un sabor a ciruelas le llenaba la boca, un perfume de lirios respiraba muy hondo y una voz en gaélico le susurraba al oído.

Sabía perfectamente como terminaría su vida, una pitonisa se lo había profetizado cuando apenas tenía siete años aquel 18 de septiembre cuando su bisabuela la llevó a escondidas a "ensalmarle la culebrilla" antes que le diera la vuelta por la cintura.

Sabía que soñaba pero todo lo veía tan claro que no quería que llegase la hora de despertar.

Entre sueños, sintió quemándole la piel el cuerpo de Manuel,

como de costumbre había llegado borracho del billar,

como de costumbre con el olor a grasa de la cocina,

como de costumbre buscándo su sexo a tientas.... como de costumbre.

Como de costumbre aquella madrugada fumó un cigarro bajo el mosquitero, orinó de pies, apagó la tele, encendió la estufa y coló café.

Se miró al espejo, peinó su pelo chamuscado, sintió la brisa con olor a muerte, miró su cara y se percató que sus pestañas habían desaparecido por completo...y como si fuese ayer recordó a la bruja

....el final estaba cerca.

By Pachy Banks


Algunos, que por cuestiones sociales le damos un intento más a la dignidad y cuándo de nuevo se quedan vacías las gavetas del alma damos la espalda. Siempre sostenidos de la maldita fé que quiere dejar la puerta abierta.

Ya no queda más agua para esta sed, ya no queda más tiempo …. Este pedazo de firmamento, este piso frío, estos cántaros –ávidos y secos- son mi realidad, mi universo, mi pesadilla.

Mi garganta se llena de arena, mi corazón de papeles doblados, recuerdos ajenos y basura… mi hastío robustece y es flemático, paciente.
Siempre somos diligentemente incondicionales con quienes NO nos necesitan. Soy un plan B si acaso estoy en dicha; soy una opción lejana, un tapón, un recurso de emergencia, un jodido sacrificio.
Soy una sombra, un ‘nisiquiera’, un dolor sin nombre, apellido, título o importancia.

La espera se hace eterna.


Publicado por Patricia Banks