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sábado, 22 de mayo de 2010

Day 23/365 - Day of biodiversity




La Organización de las Naciones Unidas ha declarado el 2010 como el “Año Internacional de la Diversidad Biológica”, marcando un hito para la preservación de la diversidad de la vida en el planeta tierra.

Cada 22 de mayo, las Naciones Unidas celebran el Día Internacional de la Diversidad Biológica (o biodiversidad) como una forma de resaltar la importancia de los ecosistemas para el bienestar humano.

Lamentablemente, este año y en contrasentido con centenares de actividades para celebrar este día, el mundo enfrenta probablemente la mayor catástrofe ecológica de la década, el derrame de petróleo en el golfo de México.

Parecería que mientras unos pocos nos afanamos por preservar hasta la flor más insignificante, otros muchos en su afán por el “desarrollo y el progreso” seguirán devastando de una forma u otra lo que nos queda de nuestra biodiversidad destruyendo a su paso cuál Atila los ecosistemas que pertenecen a todos.

Celebremos el Año Internacional de la Biodiversidad poniéndonos del lado de los que preservan, una acción a la vez!

lunes, 25 de mayo de 2009

¿Fiesta por el medioambiente?


Los ecologistas tenemos muchos motivos para celebrar y reafirmar nuestro compromiso con el medioambiente en estos días. El pasado viernes 22 de mayo fue el "Dia Internacional de la Diversidad Biológica". El próximo 5 de junio se celebra el "Dia Mundial del Medio Ambiente" y tres días mas tarde, el 8 de junio se celebra el "Día Mundial de los Océanos". Todas estas fechas han sido institucionalizadas en diferentes momentos por la Organización de las Naciones Unidas.

Pero en República Dominicana no hay alegría. Una fábrica de cemento y su correspondiente zona de extracción de caliza se construyen de forma acelerada en la provincia de Monte Plata a pocos kilómetros del área protegida del Parque Nacional Los Haitíses.

Aunque la concesión minera y las licencias correspondientes han sido otorgadas por el gobierno dominicano con todas las de la Ley y aunque contrario a como se ha querido vender por la prensa interesada y políticos del patio, ni la zona de extracción ni la cementera están dentro del parque ni dentro de la zona de amortiguamiento del mismo, no menos cierto es que su construcción y la mina terminarán afectando nuestra biodiversidad.

La ambición desmedida de empresarios que anteponen sus propios intereses a los del país, la irrespondabilidad de políticos que una vez contribuyeron con su voto a legitimar la reducción de los límites del área protegida y hoy se pronuncian como "protectores del medioambiente", la incursión de prósperos empresarios del transporte enganchados a "defensores de las reservas acuíferas" y la irresponsabilidad de medios de comunicación y comunicadores desinformando sobre el tema en vez de informar, son parte del circo que alrededor de este santuario de nuestra biodiversidad hemos visto.

La responsabilidad de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales es velar porque el compromiso de los propietarios de la cocesión cumplan a cabalidad sus objetivos de proteger y reconstruir el medioambiente a lo largo de su explotación minera.

Lamentablemente, vivimos en un país donde no hay continuidad del Estado y donde la precariedad de recursos con la que se manejan este tipo de instituciones afectan gravemente su rol de regulador/supervisor. Esto hace que no solo en este caso (el de la dichosa cementera) sino en otros casos, como el de la cementera que se encuentra al borde del Rio Higuamo, la mina de ferroniquel en Bonao, la de sulfuros en Cotuí o la de Bauxita en Pedernales, la SEMARENA (y no me refiero a ninguna gestión en particular) no pueda monitorear de forma efectiva el impacto ambiental acorde a los estudios y compromisos realizados previamente al inicio de operaciones de cada caso.

Nuestros problemas medio ambientales no se circunscriben a la cementera de Monte Plata (no de Los Haitises). Me gustaría ver a los supuestos "defensores" de esta área protegida (incluyendo al próspero empresario de transporte y sus espalderos) luchando con tanta vehemencia por nuestros continuamente depredados recursos naturales. Pero no es el caso, no hay tantos recursos económicos disponibles e interesados para promover campañas mediáticas que denuncien las decenas de incendios provocados que diariamente observamos en las sierras de Neiba y Bahoruco (por citar solo dos casos).

La composición fotográfica de esta publicación es de mi amigo y hermano Pedro Genaro Rodriguez.